En el PSOE, y específicamente en el PSOE de La Rioja, son tiempos de cambio, de renovación, de crisis, de replanteamientos, de reforzamiento, de revisión de modos y formas de trabajo, de análisis, de equipos, de aglutinar aportaciones… Son tiempos de actuar y de tomar decisiones. Son tiempos apasionantes y de compromiso.
Son tiempos de fin de ciclo, epílogo de un periodo en el que no se han obtenido los objetivos propuestos. Quizá también pudiera transmitirse que de tristeza o desesperanza, pero no es así. Afirmo que no lo es cuando recuerdo todo lo dicho en el último Comité Regional celebrado el pasado sábado.
Allí pudimos comprobar como el Partido es una realidad compleja que se articula con la amalgama de diferentes percepciones, opiniones y propuestas, pero allí también se pudo comprobar el compromiso de todos -insisto, de todos- por aportar las ganas, el esfuerzo y el trabajo para que nuestro Partido recupere el palpito que afiliados y simpatizantes anhelamos y que los ciudadanos nos demandan. Nuestra sociedad nos pide, y va a exigir de forma intensa en los próximos tiempos, una alternativa progresista y de defensa del Estado del bienestar frente a los desmanes que ya nos anuncia la derecha privatizadora y desmembradora del Estado avanzado y social que en estas últimas décadas los españoles nos hemos ido dando bajo los gobiernos del Partido Socialista.
En este momento, en el PSOE de La Rioja no se trata tanto de personas como de articular un proyecto sólido que siente las bases del tiempo que está por venir. La situación es distinta, las realidades a las que hay que hacer frente otras, las demandas de la sociedad diferentes… no se puede encarar soluciones del presente con modos y actuaciones del pasado. Todos, a lo largo de los años, vamos acumulando experiencias y en base a ellas vamos adaptando nuestro modo de pensar y actuar a cada nueva realidad concreta, es al fin y al cabo de lo que se trata. El Partido precisa, en mi opinión, un proyecto y unas ideas nuevas conformadas con la experiencia acumulada por todos y cada uno de los afiliados y militantes. Sin miedo al cambio, apostando por la renovación… Y, sobre todo, un Partido abierto a la sociedad, a sus demandas y necesidades.
Alguien decía en el último Comité Regional que son tiempos de crisis, pero la crisis en sí misma no es mala. Cuando un ciclo se cierra es trascendente reflexionar sobre como encarar el futuro con nuevas ideas y objetivos reforzados. Por esto, y no solo por esto, es tiempo de análisis, de reflexión, de proyectos, de programas, de dibujar un nuevo modelo de Partido.
Estoy convencido que de la actual coyuntura el PSOE de La Rioja va a salir reforzado y articulando un proyecto sólido y de renovación. Un tiempo de compromiso de todos en torno a un nuevo proyecto adaptado a las nuevas demandas sociales. Es tiempo de análisis. Es tiempo de compromiso. Es tiempo de propuestas. Es tiempo de articular la organización que queremos hacia el futuro. Es tiempo de aportar nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, nuestro compromiso… En este camino nos encontramos.