Si la materia tiene tres estados (sólido, líquido o gaseoso) también podríamos decir que las infraestructuras públicas tienen dos: proyectos u obras. Los proyectos se caracterizan por ser propósitos de futuro y las obras serían realidades del presente. Habría un tercer estado de las infraestructuras públicas que se da específicamente en La Rioja: “el pproyecto”.

El “pproyecto de infraestructura pública riojana” sería aquel que se anuncia a bombo y platillo, una vez y otra y otra y otra y otra y así hasta el infinito. Me corrijo, hasta el infinito no. Hasta que de repente se justifica que no es viable, es un lujo su construcción, su realización no es necesaria, etc…. Los ejemplos de pproyectos riojanos son muchos y variados, pero podríamos mencionar la autovía Calahorra-Arnedo o la Facultad de Ciencias Médicas como “especímenes” más característicos.

Los que llevamos decenios viviendo en Logroño siempre hemos oído hablar de un proyecto: el soterramiento del ferrocarril. Era un proyecto, pero no ha sido un pproyecto porque con un Ministerio de Fomento socialista en Madrid y un equipo socialista en el Ayuntamiento de Logroño se ha hecho realidad. Tan realidad como que hoy ha pasado el primer tren por las vías soterradas, una alegría personal haber podido estar esta mañana cuando un sueño logroñés se ha convertido en realidad.